jueves, 4 de enero de 2018

El plan

Otros años he tenido la sensación de desperdiciar los días libres en Navidad. Habitualmente, viajo hasta Marbella a pasar allí la nochebuena y el fin de año. Visito a mis padres, a mis amigos, descanso y no hago mucho más. Tampoco está mal descansar, ni el ver a mis amigos (aunque cada uno está a sus cosas) pero me quedo con la sensación de no aprovechar adecuadamente mis escasos días de vacaciones.

Por eso este año, a la vuelta de las vacaciones de verano, empecé a pensar en posibilidades y una de ellas se cristalizó; visitaría Berlín, ciudad aún por descubrir, en un contexto también desconocido como es el invierno en el norte. Lourdes prefiere pasar las navidades con su familia así que busqué otro compañero de viaje, y mi madre aceptó encantada.

Conseguí un vuelo de precio moderado para una semana, del 26 de diciembre al 3 de enero. Siete días en total. No me parecieron muchos en base a los comentarios que había recibido, pero al final han resultado ser muy intensos y aprovechados. Retrospectivamente, creo que conseguimos llevarnos una buena visión de la ciudad.

Nos decidimos por un apartamento para añadir la comodidad de una cocina propia; hay varios por todo el centro (Mitte) pero encontramos este otro a 90e/día la doble.

El plan de viaje que ha resultado, ya modificado, ha sido este:

Día 26: Llegada a Berlín. Paseo nocturno por el centro; Unter der Linden, Alexanderplatz, y visita a la catedral católica para que mi madre pueda ir a misa; mercadillos de navidad en el centro y vuelta por la Oranienburgerstrasse.

Día 27: Visita al museo judío, paseo por el Tiergarten hacia la Gedächtniskirche y la bulliciosa calle Kurfürstendamm. Más mercadillos de navidad y un flöhmarkt. Visita a la Gendarmenmarktplazt.

Día 28: Iglesia Nikolaikirche y su pintoresco barrio. Catedral Berliner Dom y Hackesche Hoffe con sus patios interiores. Galerías Lafayette. Subida al Reichstag y cúpula.

Día 29: Museos; Pergamon, Altes, Bode.

Día 30: Compras para la cena de navidad en el KaDeWe, mercadillo de verdura en la Winterfelplatz, monumento de los tubos rotos.

Día 31: Potsdamer Platz. Barrio de las embajadas. Filarmónica. Plaza de Marlene Dietrich. Edificio Sony y centro Arkade. Paseo por Kreuzberg. Fin de año en la puerta de Brandenburgo.

Día 1: Brunch a media mañana por Prenzlauer y paseo por la Kastanienallee. Concierto de año nuevo en la filarmónica.

Día 2: Museo de ciencias naturales. Pasear de nuevo por Alexanderplatz para buscar regalitos de última hora y no dejarnos nada.

Día 3: Visita al East Side Gallery y vuelta a Madrid.

Podríamos haber cambiado alguna cosa que otra; nos quedamos con ganas de pasear un poco más por Kreuzberg y por Prenzlauer, y podríamos haber aprovechado un poco mejor la situación de las cosas a visitar en cada barrio. Pero en conjunto disfrutamos mucho, hicimos cada día lo que mejor nos pareció y nos dimos una buena paliza.