miércoles, 28 de enero de 2009

Templos religiosos, económicos y políticos

Tengo que indicar que todas las entradas de este blog están partiendo de los correos que enviaba a Lourdes durante el viaje, y que he decidido pasar a limpio aquí. Así que aún puede haber alguna referencia desconcertante por ahí jeje.

Hoy se ha levantado lloviendo, aunque apenas chispeando. Ayer dormí mal, en la habitación hace un calor del infierno y no podía conciliar el sueño. Hemos desayunado por ahí y luego hemos hecho una pequeña compra, para tener algo en casa si no nos apetece comer fuera -pan, un poco de queso, yogur, tomates... Tras dejar las cosas en el frigo hemos salido tranquilamente hacia el Rathaus. Allí hemos visitado la Marienkirche con sus curiosas pinturas murales que representan la danza de la muerte. Muy cerca, detrás del Rathaus, está la Nikolaikirche, que junto con la Marienkirche comparte el título de iglesia más antigua de la ciudad. La Nikolaikirche tiene a su alrededor un barrio de estilo medieval que nos pareció muy, muy pequeño para la fama que tiene, pero la verdad es que era bonito. En casi todas las esquinas hay historias de judíos maltratados desde la Edad Media; pienso que no es malo recordar pero también pienso que no debe ser la única referencia a contar.


Desde allí nos acercamos a la Berliner Dome, la catedral protestante ubicada en Unter der Linden; subimos a la cúpula, desde donde hay una vista preciosa del berlín este. Como ya se acercaba la hora de comer, nos fuimos a una zona de mercado -Hackeschemarkt- conocida por tener muchos patios internos con tiendas. Y alguno encontramos, muy chulos y muy pintorescos. Encontramos unos cuantos con tiendas cuidadas, otros con pintas alternativas -paredes pintadas, locales hippilones, etc-, otros más de relax, con vegetación junto a los cafés. Seguimos las indicaciones de la guía y comimos en un vietnamita cercano; sopa de verduras.

Después nos acercamos a un café en uno de los patios y me tomé un café para mantenerme en pie.

Desde Hackeschemarkt caminamos por la parte norte del paseo de los tilos; toda esa zona es de estilo imperial, muy chula, y cruzamos hasta la plaza de ayer. Pensábamos que habían quitado el mercadillo pero no era así, por lo que no pudimos entrar al museo de los hugonotes que por allí andaba. En su lugar entramos a otro templo, las galerías Lafayette, éste del consumismo; el edificio es famoso por su arquitectura, ya que tiene dentro un embudo de cristal muy curioso. Desde luego que no compramos nada, todo vale una pasada.

Cansados y con ganas de finalizar el día, decidimos acercarnos a ver el monumento al holocausto junto a la puerta de brandenburgo. De camino, nos acercamos al Reichstag, y como la cola para ver la cúpula era corta, nos quedamos. Después de mucho esperar conseguimos entrar... qué maravilla, una cúpula abierta de espejos y cristal para iluminar el parlamento del pueblo alemán, mostrando una imagen de transparencia y modernidad que impresiona. La subida merece la pena. La única pega era que, a pesar de la límpida noche y de la luna llena, no tuvimos una buena vista porque los cristales exteriores estaban empañados.

Y eso fue todo el día. La verdad es que estamos reventados, pero nos está cundiendo muchísimo.

No hay comentarios: